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política

La precariedad alcanza la Enseñanza

Tengo que aclarar que, dados mis múltiples compromisos y obligaciones de los últimos tiempos, me había jurado y perjurado no realizar ningún nuevo comentario en la web hasta encontrarme en disposición de dedicarle el tiempo que, estimo, se merecen, pero las circunstancias me han podido.
 

Con el pepino español no se juega

Después de la vergonzosa actitud de los alemanes y el daño causado al sector agrícola español, no se me ocurre otra cosa qué decir, salvo... ¡con el pepino español no se juega!

 

Exigimos una disculpa formal y el arreglo del daño causado.

Tribunal Supremo vs Tribunal Constitucional

El Tribunal Supremo se querella contra el Tribunal Constitucional, culpable de que los nacionalistas radicales que se ocultan bajo las siglas de Bildu (presunto brazo porlítico de la banda terrorista ETA) pudieran presentarse en las elecciones autonómicas y municipales del País Vasco y Navarra (tierras que reclaman como suyas e independientes).

Esto es un chiste democrático y una vergüenza que han tenido que soportar las Asociaciones de Víctimas, así como el resto de la ciudadanía española de buena voluntad. 

15-M... ¿realidad o ficción?

Este asunto del 15-M y la plataforma Democracia Real Ya me da mucho que pensar. 

Por una parte, se me inflama el corazón al escuchar menciones a la oligarquía, la lucha contra el bipartidismo insufrible que azota este país o el excesivo miramiento que nuestros políticos, intereses mediante, tienen con los bancos y tantas otras cosas con las que no puedo por menos que estar de acuerdo.

Por otra, la lógica me advierte que algo huele a podrido en Dinamarca, no, perdón, en Dinamarca no, desgraciadamente, mucho más cerca de lo que querría admitir.

La lengua de los imbéciles

Hace mucho tiempo que la lengua (o lenguas) sirve(n) como medio para atacar, discriminar, agredir e incluso hacer política. Sorprendente, patético, pero cierto.

En los últimos años hemos asistido al cubo de la estupidez supina de nuestra estimada casta política, especialmente representada en las señoras progresistas que, lejos de saber absolutamente nada de gramática, se han centrado en intentar hacer política a costa del desconocimiento general y de un feminismo imbécil cuya única meta puede ser la sinrazón. 

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