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opinión

Los secretos de la obesidad al descubierto

La obesidad es un problema que afecta a la salud de muchas personas a lo largo y ancho del globo. Decir esto, es señalar lo obvio. Pero, ¿hay soluciones reales, económicas y acertadas para atajar este problema? De ser así, ¿por qué nadie nos lo cuenta? ¿Puede el negocio creado en torno al exceso de peso supeditar las soluciones a la acumulación de vil metal? Quizá sí, quizá no. Lo que sí tengo claro, es el hecho de que conocer y tratar esta enfermedad es posible y Jesús Díaz Rico nos ofrece las claves necesarias pare hacerlo de una manera natural, razonada y sin promesas de milagros innecesarios en El Libro Negro de los Secretos de la Obesidad

Los ángeles no siempre tienen alas

Detrás de cada mirada hay una historia. Siempre la hay. Esta modesta reflexión ha despertado en mi (todavía más modesta) cabeza viendo el vídeo de los Ángeles Malagueños de la Noche, una organización que no será desconocida para los que seguís esta página. Hoy en día, en el grave momento que atravesamos, tendemos a olvidarnos de esas historias anónimas, porque tenemos prioridades considerablemente más urgentes: comer, vivir o sobrevivir. Gracias a los Ángeles Malagueños de la Noche, muchas personas pueden hacerlo. Os dejo con el vídeo y os recuerdo que podéis colaborar con esta asociación haciéndoles llegar alimentos o lo necesario para preparar bebidas caliente, mantas o ropa de abrigo.

Oportunidades desaprovechadas

Una oportunidad desaprovechada es ese instante que parece alargarse en el tiempo y que después pasa de manera precipitada para no regresar jamás. Jamás es mucho tiempo… demasiado.

Malagueños del mundo... ¡FELIZ FERIA!
















Un respiro entre tanta crisis, tanta desgracia y la madre que alumbró a tanto desgraciado, eso es la Feria de Málaga, la fiesta de todos los malagueños, con un espíritu reconciliador y abierto al mundo.

Sin más, disfrutad de la fiesta que mañana será otro día.

Descanso veraniego

cerrado_por_vacaciones_0Las playas se atestan con propios y extraños. Algunos afortunados, viajan con la familia a otros lugares, lejanos o cercanos, y los que no pueden permitírselo, lo hacen con la imaginación, ¿quién sabe si con la ayuda de un libro? El sol, inclemente, nos fríe la sesera a placer y nosotros, que suspirábamos por el buen tiempo, añoramos la gélida mano del invierno. Somos así de inconformistas.

Desde aquí, me tomaré un tiempo para resolver mis asuntos personales, muchos de ellos largamente postergados debido a las obligaciones y, si los dioses quieren, también para tomar un pequeño descanso.

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