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Reloj, no marques las horas…

El reloj, esa maquinaria misteriosa repleta de ruedas dentadas y mecanismos que escapan a la mayoría de entendimientos -tanto, que bien podrían parecer mágicos-, digno heraldo de un tiempo más sencillo en que la mente del hombre comenzaba a desarrollar la tecnificación, fiel acompañante del ser humano desde tiempo inmemorial y omnipresente objeto aparecido en tantas y tantas películas y libros marcando un antes y un después en la vida de los protagonistas. Diario de un Cazador – Linaje no podía ser una excepción.

Es de bien nacido ser agradecido

Al menos esto es lo que me decían siempre mis padres cuando era pequeño y, oye, quieras que no algo termina por calar.

Por eso en este post quería agradecer especialmente a los chicos de Zona Negativa , con Raúl López a la cabeza, por acoger en su web la imagen del libro y permitir a un servidor colocar un enlace que conduce a esta web en cada una de sus colaboraciones. Gracias, compañeros.

Cuando la comida se rebela

¿Te pelearías con tu almuerzo? No, obviamente no. Claro que una ensalada o un buen filete de ternera –para aquellos que seguimos siendo omnívoros– no suelen tener la cualidad de protestar o enfrentarse a aquél que pretende hincarles el diente. Entre humanos y vampiros la cosa cambia.

La insoportable inmortalidad del ser

Si hay algo que ha conmovido y preocupado al ser humano desde que cobró razón suficiente como para entender el concepto mismo esa es, sin lugar a dudas, la inmortalidad o lo que es lo mismo, su propia mortalidad.

Hemos desarrollado millares de obras tratando la materia. Podríamos llenar más de una Biblioteca Nacional con todos los códices, poemas y literatura en general que ha versado sobre el hecho. La pintura también ha dado sus frutos, sin mencionar la escultura o la música y, ni que decir tiene, el cine.

Cazadores y cazados

Y es que no podemos saber exactamente quién cumple qué papel.

Cuando cazas criaturas que están tan lejos de la Humanidad como lo está la propia Humanidad de las cucarachas (aunque recientes descubrimientos nos advierten que estamos considerablemente más cerca a nivel genético de estos insectos de lo que pensábamos) puedes correr el riesgo de que algo de ti se disipe en el proceso.

Llega un punto en que perdemos la perspectiva, un momento crucial en que el cazador puede convertirse en algo aún más inhumano que su presa.

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